Para Sembrando en abril 2015

 

PASCUA: EL GRAN DESAFÍO DE PASAR (1)

 

Las celebraciones y  prácticas de cuaresma están bien posicionadas en la mente y en la memoria de muchos fieles. Ha sido así durante siglos y, aunque a la baja, permanece en el pensamiento y en ciertas expresiones de cultura religiosa. Al llegar Semana Santa  intensificamos la vivencia de ser cristianos católicos. También muchos creyentes buscan otras alternativas, unas veces dentro de la misma Iglesia, otras, fuera en el mundanal ruido. 

 

Las comunidades eclesiales se ven desafiadas desde el Miércoles de Ceniza que inicia el tiempo de la Cuaresma. Los comentarios, deseos, sueños y preguntas apuntan hacia el  ¿por qué no pasamos de la toma de ceniza a la toma de responsabilidad en la vida cristiana, a una conversión que dé frutos? Durante los cuarenta días de caminar cuaresmal enfrentamos, no sólo las tentaciones de 'aventar las prácticas’ al cesto de la basura de la historia, sino también  la tentación de dejar la fe cristiana, para que nuestra vida no pase por el puente del Evangelio. 

 

El tiempo de Cuaresma ha quedado atrás en el calendario de las tradiciones, la gastronomía, el ambiente social –cada vez menos religioso-,  pero no en el tiempo litúrgico. La Cuaresma perdería su sentido si se le hiciera terminar el Viernes Santo. Su finalidad es ser el camino hacia la celebración anual del Misterio Pascual en los días de nuestra vida, en los Sacramentos de la Salvación, en el Sacramento de la Iglesia…  Tenemos, pues, ante nosotros el gran desafío de ser comunidades que viven e irradian la paz y la esperanza/alegría del Señor Resucitado en el siglo XXI.

 

Durante el tiempo de Cuaresma propusimos que cada comunidad de nuestra diócesis hiciera un profundo examen de conciencia acerca de la iniciación cristiana. Elaboramos y pusimos al alcance de todas las parroquias e instituciones diocesanas cinco catequesis sobre esta prioridad pastoral. Durante las siete semanas del tiempo litúrgico de Pascua tenemos el desafío de pasar de los retos identificados y priorizados a la búsqueda de líneas comunes de acción en la parroquia. En otras palabras, ¿qué tenemos que hacer en la parroquia para superar los desafíos que hemos detectado durante la Cuaresma? Hemos elaborado otras cinco catequesis que pretenden iluminar el camino a recorrer para la toma de decisiones en nuestras comunidades. ¡Es la hora pascual de nuestras parroquias!

 

Una comunidad que celebra la Pascua del Señor testimonia con alegría y audacia la novedad del Evangelio.   Esperamos que las flores y los frutos de la Pascua llenen muchos canastos de esperanza para bien de todos.

 

Con mi bendición pascual.

 

+Sigifredo

   Obispo de/en Zacatecas

@signorbar
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Abril de 2015 ©Diócesis de Zacatecas