Sembrando en marzo 2015

 

 

¿CÓMO INICIA LA VIDA UN CRISTIANO EN EL SIGLO XXI?

 

 Habría que entrar en el recinto de la conciencia de sus papás, hermanos, padrinos, madrinas, de cada miembro de la familia, para saber por qué inicia su vida como cristiano y no de otro modo… 

Habría también que recorrer los pasillos, recámara, cocina, sala, patio del hogar-escuela de su familia para checar el ambiente de las tradiciones, costumbres y convicciones… 

Junto con la familia sería necesario dar una checadota a los valores del ambiente, las nuevas culturas, los propuestos a través de los medios electrónicos…

 

Desde luego, tendríamos que ir a la parroquia (probablemente a la notaría parroquial),  preguntar qué se necesita para bautizar (primera comunión, confirmación), ir a pláticas, mandar al catecismo al iniciado, revisar tareas, hacer pagos… 

Todo esto si es niño. Si la persona es adulta hay que tener en cuenta otros requisitos; es otro rollo, dicen los jóvenes.

 

La iniciación cristiana vuelve a ser preocupación para la Iglesia que peregrina en los tiempos prometedores y, al mismo tiempo, turbulentos del siglo XXI.  La diócesis de Zacatecas no es la excepción. A pesar de algunos esfuerzos laudables por encontrar contenidos y métodos dinámicos en la catequesis, nos hemos limitado a ciertos trazos y prácticas que no son suficientes, dado el rápido cambio de valores que caracteriza a nuestra sociedad. 

 

En la XI Asamblea Diocesana de Pastoral hemos reconocido que nuestros cristianos, modelo 2015, están naciendo  bajos de peso, crecen anémicos en la fe y ‘mueren’ –la mayor parte- antes de llegar a la edad adulta. Vivimos un panorama poco alentador en lo que se refiere al conocimiento, la experiencia  y la con-vivencia de la fe cristiana. Creer en Jesucristo implica un encuentro vivo con Él,  conversión sincera, seguimiento decidido, compromiso comunitario y la pasión por la misión que tenemos en el mundo actual. El Evangelio del Señor Jesús y los valores del Reino de Dios no están influyendo en la construcción de las nuevas culturas.  Esto es muy grave. ¿Qué estamos omitiendo y/o haciendo mal? ¿Dónde está la raíz?

 

La Cuaresma es un tiempo especial que la Iglesia propone para purificar nuestra mirada, afinar nuestro espíritu y abrirnos a las infinitas posibilidades de renovación que nos trae el Resucitado  en su Pascua.  Tiempo oportuno para hacer un profundo examen de conciencia, personal, pastoral, eclesial. Tiempo de gracia y de gracias para dejar que Jesús escudriñe corazones, intenciones, prácticas, procedimientos, planes, proyectos. Es el tiempo de la misericordia para mirar fortalezas y debilidades  de la iniciación cristiana en el horizonte de la esperanza de salvación.

 

Nuestra Vicaría de Pastoral ha hecho llegar a tu parroquia cinco catequesis para el tiempo de Cuaresma. En  cada una vas a encontrar una serie de preguntas –guía para el examen de conciencia, personal y comunitario.  Esperamos sea aprovechado para hacer un verdadero diagnóstico pastoral y, en el tiempo de Pascua, abordemos lo que tenemos que hacer para que los cristianos que nazcan en el siglo XXI  sean fuertes en la fe, alegres en la esperanza y solidarios en la caridad.

 

Con mi afecto y mi bendición.

 

+ Sigifredo

   Obispo de/en Zacatecas

@signorbar
  • Facebook Social Icon
  • Twitter Social Icon
  • YouTube Social  Icon
  • Instagram Social Icon

Marzo de 2015 ©Diócesis de Zacatecas