Tribunal

 

 

El Tribunal Diocesano nace de la autoridad del obispo como una prolongación necesaria de su potestad judicial para poder ejercerla en su nombre en todos aquellos casos que son de su competencia y no se reserva para sí.​

El Tribunal diocesano es el órgano jurisdiccional de esa circunscripción eclesiástica. Es el Tribunal de Primera Instancia. Una vez constituido por decreto del obispo desempeña una función pública, la administración de la justicia, bajo formas exigidas por el derecho canónico, para dirimir mediante el proceso las controversias suscitadas por el ejercicio de la acción procesal, a la que hay que responder con decisiones firmes y ejecutorias.