La Historia de la Diócesis Potosina

      La Historia, afirma un gran filósofo latino, es testigo de los tiempos, luz de la verdad, vida del recuerdo, maestra de la vida, mensajera de la antiguedad. Es por eso que queremos dar a conocer lo que la vida dela diócesis de San Luis potosi, en su historia, se ha ido gestando, poco a poco, con el pado inexorable de los años.

       No es ciertamente solo una historia, es ir descibriendo cómo es estas tierras del altiplano potosino, Dios se ha ido haciendo presente, regalándonos su Palabra, su gracia, la salvación y la vida eterna.

       De la mano del Padre Rafael Montejano y Aguiñaga, egregio historiador de nuestra Iglesia, conoceremos ahora cómo fue haciéndose  presente entre nosotros, el Señor del tiempo y de la historia.

 

1.- Los primeros Evangelizadores.
 

      La incorporación del estado potosino a la gran comunidad hispánica se efectuó en dicersas épocas, por diversas gentes y partiendo de diversos puntos. Una vez conformado San Luis Potosí, resultó compartido por varias juridicciones. La huasteca, conquistada por el propio Hernán Cortés en 1522, que fue evangelizada por los franciscanos de la provincia  de México y, en minima parte, también por los agustinos de México, quedo dentro del arzobispado y de la audiencia de México. La zona media, evangelizada a principios del siglo XVII, por los franciscanos de Michoacan, quedó bajo la jurisdicción de la provincia franciscana. El territorio de lo que sería el obispado potosino, pacificado entre 1660 y 1890, que fue evangelizado por los franciscanos de Zacatecas y el clero de las diócesis de la Nueva Galicia, en parte, y por la de Michoacán, quedó compartido por la provincia franciscana y los obispados de NUeva Galicia, actual Guadalajara, y Michoacán y las Audencias de aquella y de México.     

 

2.- La Diócesis de San Luis Potosí.

       

       Con la erección de la diócesis de San Luis Potosí el estado alcanzó su unidad integral. Antes, en el año de 1824, logró la unidad política al formarse la entidad y quedar los poderes Ejecutivo, Lesgislativo y Judicial en la capital. Además, hasta mediados del siglo antepasado, buen número de la parroquias huastecas estaban en manos de la zona media en las de la suprimida custodia franciscana de Santa Catarina Mártir del Río Verde, provincia de Michoacán, las parroquias de Charcas y Tlaxcala, con las villas y suburbios de Tequisquiapán, San Miguelito y San Juan de Guadalupe y Villa de Arriaga, en las de la provincia de Zacatecas.

 

     La Diócesi de San Luis Potosí fue erigida por su Santidad Pío IX por la Bula Constituidos sin Mérito ninguno, del 31 de Agosto de 1854, ejecutada el 22 de Abril de 1855 por el Señor Canónigo Don Francisco Espinosa.

        Para la integración de esta Diócesis, la de Guadalajara cedió 10 parroquias: Ahualulco, Real de Catorce, Cedral, Charcas, Mazapil, Matehuala, Mexquitic, Moctezuma, Salinas, y Venado. La de Michocán 17: Alaquines, Armadillo, Cerro de San Pedro, Ciudad del Maíz, Guadalcazar , Lagunillas, La Palma, Pozos, Rayón Río Verde, Pastora, San Sebastián, Santa María del Río, Tierra Nueva, Tlaxcala, San Luis Potosí, y Villa de Reyes. La de México 8; Axtla, Huehuetlán, San Martín Chalchicuautla, Tamazunchale, Tampamolón, Tancanhuitz, Valles y Xilitla. Total: 35 parroquias.

        El 26 de Marzo de 1863 las parroquias de MAzapil y Salinas pasaron a formar parte de la nueva diócesis de Zacatecas, erigida el 26 de enero anterior. A cambio, se le dio la parroquia de Pinos. El 16 de Enero  de 1920 la diócesis entregó a la de Zacatecas las parroquias de Pinos y la MOntesa, y recibió Salinas. Pocó después, el 24 de Noviembre de 1922, San Luis Potosí cedió las parroquias de San Martín, Tamazunchale y Xilita para la formación de la Diócesis de Huejutla. Con el paso de los años, de esta diócesis centenaria, necerian dos nuevas jurisdicciones eclesiásticas: Santiago de los Valles y Matehuala.