Semana Santa, 2017

 

 Martes Santo

Misa Crismal

 

UNGIDOS PARA AFRONTAR NUEVOS RETOS

 

La Misa Crismal es un momento celebrativo muy especial para/en la Iglesia diocesana.

 

El obispo celebra la Eucaristía con su presbiterio y con representantes de todas las comunidades parroquiales. En ella  son bendecidos los óleos con que serán ungidos quienes se disponen y preparan para el Bautismo y los que piden el Sacramento de la Unción de Enfermos. También es consagrado el crisma con que serán ungidos los nuevos cristianos, las manos de los nuevos sacerdotes, la cabeza de los nuevos obispos, los nuevos altares y templos.

 

 Este día todo suena, sabe y huele a óleos santos, personas ungidas, novedad de vida, futuro esperanzador. La unción es obra del Espíritu Santo, señor y dador de vida, que prolonga los frutos de la Pascua en la historia. La acción sagrada de ungir hace y hará presente  la mano de Dios en/sobre personas, altares y templos.

 

Ser ungidos significa que somos de Dios, que le pertenecemos. La presencia representativa de todas las comunidades que conforman la Iglesia particular enmarca y hace visible a este pueblo sacerdotal que peregrina en estos tiempos, con sus desafíos, retos, posibilidades y oportunidades.

 

Que al renovar las promesas bautismales en esta Pascua, toda nuestra Iglesia diocesana se ponga las pilas y las recargue con la energía necesaria para asumir corresponsablemente los compromisos de ser ungidos para afrontar los retos del mundo presente.

 

Que al renovar las promesas sacerdotales en vísperas de las Fiestas Pascuales se rejuvenezca el corazón sacerdotal y se exprese y manifieste en la pasión, la audacia y la alegría por la misión que traemos entre manos ante los nuevos retos.

@signorbar
  • Facebook Social Icon
  • Twitter Social Icon
  • YouTube Social  Icon
  • Instagram Social Icon

11 de abril de 2017 ©Diócesis de Zacatecas