UNGIDOS PARA IRRADIAR LA ALEGRÍA DEL EVANGELIO EN TIEMPOS CONFLICTIVOS

 

Misa Crismal, 2018

 

 

 

 

  1.  Saludos y gratitud

 

Ungidos y consagrados por el Espíritu Santo:   Bienvenidos a celebrar la Eucaristía en este día tan significativo…  Tiene un nombre único: Misa Crismal… Un contenido eclesial lleno de unción…

 

- Bautizados y consagrados…

- Comunidades, instituciones, movimientos, grupos…

- Hoy bendecimos, consagramos, renovamos…

  Todo es para… CUMPLIR LA MISIÓN… EN ESTOS

         TIEMPOS, ordinarios y electorales… con oportunidades

         de.. y amenazas de…; con fortalezas y debilidades …

 

  1. Las realidades conflictivas

 

  • Hemos venido de/desde nuestras comunidades… Todas con un denominador común: los conflictos sociales provocados por las violencias y sus efectos; por mentalidades e ideologías que quieren cambiar de raíz las convicciones y los valores que fundamentan y sostienen la convivencia social; por intereses egoístas y ambiciones desmedidas capaces de ‘vender el alma’ como mercancía a quien la quiera comprar.

 

  • En ese contexto/entorno buscamos vivir nuestra fe, nuestro ser personas ungidas, con el compromiso de discípulos… y corresponsables en la misión…

 

  • ¿Qué hacer? ¿Quién? ¿Cómo hacerlo? Las respuestas hay que construirlas con inteligencia, audacia… amor cristiano, apasionados por el reino de Dios…

 

  1.  La Palabra proclamada

 

  • “El Señor me ha ungido y me ha enviado a anunciar la buena nueva a los pobres…” Isaías

“Ha hecho un reino de sacerdotes para nuestro Dios y Padre…” Apocalipsis

“El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido”. Jesús

 

  • No es casualidad que este día resuena la audacia del profeta para buscar respuestas y aceptar el envío… El Profeta se sabe ungido… La unción siempre es y tiene un  para… La profecía mira a la vida, generar, encausar la vida, transformar la vida… Busca contribuir a la solución de los conflictos sociales y religiosos… El tiempo del Profeta Isaías: reconstruir el tejido social,

 

  • Jesús es el Profeta, el Mesías… Se sabe el Ungido enviado… con una misión precisa: buena noticia a los pobres, libertad a los cautivos/oprimidos, consuelo a los afligidos, vista a los ciegos… Es una proclama audaz, netamente social  (en sus contenidos  solamente se alude a comportamientos sociales)… comprometida, arriesgada… Va a provocar conflictos… Personales, familiares, sociales, religiosos… Parece repetir, sin más, la profecía de Isaías… Pero… Hay que decidirse por el bien, no por el mal menor…

 

  •  Jesús corrige –de algún modo censura- parte del contenido de la profecía de Isaías… ¿Cómo hacerle? Anuncia la llegada de un año de gracia… No hay las condenas… No aparece ni un resquicio de un Dios vengativo, justiciero… contra los paganos… (Is 61,2: El día de venganza de nuestro Dios)… Sólo el año de gracia, el perdón agradecido, la apertura al futuro que viene de Dios… transforma y construye, abre ventanales y puertas (Francisco a los jóvenes, el Domingo de Ramos)

 

  • Hoy somos nosotros los ungidos para ser agentes portadores de la Buena Nueva… Artesanos de un tejido sano… Tejedores de la paz… “Un reino de sacerdotes…”, dice el texto del Apocalipsis… No como jueces implacables, con pensamientos de venganza, con ideas sectarias… como en tiempos de Jesús... Sino con propuestas de líneas de acción que suenen a Evangelio y lo planten: llevar la salvación a los pobres… la libertad a los esclavos… el consuelo a las víctimas afligidas por la violencia… Proclamar el año de gracia…

 

Muchas de las distorsiones religiosas, políticas, sociales, familiares, culturales… provienen de las fuertes condenas verbales y virtuales que nos hacemos a diario… El mal uso de las nuevas tecnologías está contribuyendo a que el juez –que todos llevamos dentro- se vuelva justiciero, intolerante, implacable, sobre todo con los demás, destructor de la esperanza… Pareciera un campo de batalla donde todos son derrotados, hasta la esperanza de un nuevo día…

 

El Ungido –en cambio- siempre cura, sana, transforma, abre el horizonte de la salvación… El Evangelio es Buena Noticia, debe ser el antídoto ante las visiones negativistas, los juicios sin piedad… las acciones depredadoras…

 

 

  • Hoy bendecimos y consagramos… para que los cristianos seamos agentes, servidores y ministros de buenas noticias…

 

  • Hoy renovamos las promesas sacerdotales para que haya agentes renovados, ministros y ministerios de/para la unción… Ungidos  ungidores, personas que hagan llegar la unción a personas…, templos…, altares… a través de ellos a las culturas conflictuadas de la actualidad.  

 

 

  1. La misión evangelizadora de nuestra Iglesia

 

  • El ‘para’ del Ungido, de los Ungidos, de toda unción,  tiene que ser oferta de salvación… Si no, no cumple su razón de ser… El aceite se rancia, la sal se desvirtúa, la luz se esconde… Hay que seguir el ejemplo de Betania: que el frasco del perfume de la unción se rompa y su aroma inunde corazones y ambientes, los llene del amor apasionado del servidor que se entrega como Jesús hasta la muerte…  Que sea inspirador para contribuir a la solución de los innumerables conflictos que un mundo tenso, estresado, líquido, gaseoso, con miras cortas… está provocando.

 

  • Este año nos hemos propuesto seguir avanzando en la ruta 2020 para ir haciendo realidad el proyecto 2020: renovar procesos de pastoral para ser fieles al Ungido y a los ungidos… Implica la conversión pastoral de personas, estructuras, instituciones para que estén enteramente al servicio de la misión…

 

  • La nueva evangelización tiene tiempos, se hace en el tiempo de las personas, las comunidades y las culturas… Es un proceso que implica tomar decisiones inteligentes; dar pasos audaces; confiar siempre en el Señor… “Contemplaré sin cesar la misericordia del Señor”, estamos respondiendo a la Palabra proclamada… 

 

 

 

  • La realidad-tema-eje del año 2018 es Nueva Evangelización y agentes nuevos para una Iglesia que se renueva… Para colaborar a que surjan servidores renovados que acompañen a cercanos y alejados desde el Evangelio… Para que surjan nuevos ministerios, laicales y ordenados… que sean testigos servidores de Jesucristo en los nuevos y futuros escenarios del mundo… El reto de formar para tiempos complejos y difíciles… La barca de la Iglesia rema en estos mares… 

 

  • Durante el tiempo de Cuaresma hemos hecho el examen de conciencia, personal, comunitario, eclesial, pastoral… acerca de la situación de los servicios y ministerios en nuestras comunidades… Ustedes tienen en su corazón de consagrados y en sus manos de efectivos servidores, los desafíos que hemos discernido en nuestras comunidades… Es decir, qué situaciones nuevas exigen nuevos ministerios y qué ministerios exigen ministros renovados… con nuevo ardor, con nuevos métodos, con renovada entrega…

 

  • Hoy bendecimos y consagramos… Aceites nuevos… ¿Agentes nuevos, renovados? Son para la iniciación cristiana, la familia, las generaciones jóvenes y el fortalecimiento del cristiano en su camino a la madurez…Son para la misión… Que no se rancien… Que el mundo tenga la vida de Dios en abundancia…

 

  • Hoy renovamos las promesas sacerdotales para nuestra misión en el siglo XXI. La nuestra incluye, este año y los años por venir, acompañar procesos que susciten, acompañen, formen y envíen a trabajar en la Viña a nuevos servidores, laicos y ordenados.   

 

 

 

5. Nuestra celebración acontece en el ambiente de Pascua…

 

  • Domingo de Ramos: Jesús sube/entra a Jerusalén para celebrar/vivir/ hacerse Pascua… Al inicio de la proclamación de la pasión y en el Evangelio de ayer lunes se habla del perfume derramado y del frasco roto… es decir, de la entrega total que apunta hacia la Pascua.

 

  • Entremos, subamos, como el ciego Bartimeo – nuestro agente ayudante en la ruta- que caminó con Jesús hasta la Pascua…

@signorbar
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27 de marzo de 2018 ©Diócesis de Zacatecas