UNGIDOS PARA AFRONTAR NUEVOS RETOS

Homilía. Misa Crismal

11 de abril 2017

 

La paz y la alegría del Ungido por excelencia, Jesucristo, el testigo fiel, el primogénito de entre los muertos, el soberano de los reyes de la tierra… esté con todos ustedes…

 

  1.  Hoy, el obispo y su presbiterio, el presbiterio y su obispo se reúnen en Asamblea Litúrgica para celebrar la salvación que nos ha entregado el Ungido por excelencia, Cristo Jesús.

 

Hoy, los fieles cristianos se reúnen en Asamblea Litúrgica con sus presbíteros y su obispo (y viceversa) para adorar a Dios, agradecerle el don de la salvación y disponerse a celebrar los Sacramentos que brotan de la Pascua.

 

En este momento celebrativo, tan especial para esta Iglesia diocesana… todo suena, sabe y huele a ungidos y a unción con el crisma de la salvación… Las personas que han sido ungidas desde el bautismo y las que van a ser ungidas durante las fiestas pascuales y durante el año 2017…

 

  • Los aceites ocupan un lugar especial: el óleo de los catecúmenos, el óleo de los enfermos y el santo crisma…

  • La acción sagrada de ungir hace y hará presente  la mano de Dios en/sobre personas, altares y templos…

  • Unción = consagración, dedicación… Significa que ‘somos de Dios’…

  • Nuestra presencia representativa de esta Iglesia particular enmarca y hace visible a este pueblo sacerdotal que peregrina en estos tiempos, con sus desafíos, retos, posibilidades y oportunidades…

 

Hemos pedido en la oración colecta: Dios y Padre nuestro, que ungiste a tu Unigénito con el Espíritu Santo, y lo constituiste Cristo y Señor, concede a quienes participamos ya de su consagración que seamos en el mundo testigos de su obra redentora…

 

  1. La Palabra proclamada nos da la seguridad de que el plan de Dios sigue vigente y aplica a nosotros en todo contexto y circunstancia.

 

  • Hoy se cumple y se hace manifiesta la palabra profética:

“El Señor me ha ungido y me ha enviado para anunciar la buena nueva a los pobres…curar… proclamar el perdón y la libertad… pregonar el año de gracia del Señor…”  Nuestros ambientes, el tejido social, las nuevas culturas que viven nuestros adolescentes y jóvenes… necesitan del aceite perfumado de la alegría…de buenas noticias… de salvación. Jesucristo, el Ungido, es nuestra paz…

 

  • Juan, -apóstol, evangelista, profeta, testigo joven-, proclama que “Aquel que nos amó y nos purificó de nuestros pecados con su sangre, ha hecho de nosotros un reino de sacerdotes para su Dios y Padre…”  Identidad y dignidad del pueblo de los que han sido ungidos por el Espíritu… Todo para gloria de Dios y gloria de sus hijos… Jesucristo es la verdad, el camino la vida…

 

  • Jesús, el testigo fiel, el primogénito, el soberano, el siervo servidor… el crucificado, muerto y sepultado, resucitado al tercer día… se presenta como el ungido y enviado para hacer realidad en todas las horas de la historia el Evangelio del Padre: “Hoy mismo se ha cumplido este pasaje de la Escritura que acaban de oír”.  Ésta es la ‘aplicación’ divina que llena las aspiraciones de las generaciones jóvenes. La misericordia siempre nueva de parte de Dios nos da confianza para afrontar los retos que vamos encontrando a medida que nos dejamos fascinar y escuchamos con oídos atentos y comprometidos. Jesucristo es nuestro Salvador y Redentor.

 

Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor, respondemos hoy con el salmista y con los ungidos de esta hora de la historia de salvación.

 

 

  1. Antes de celebrar los grandes misterios de nuestra salvación en el triduo pascual 2017, pasan por nuestra memoria tantos ungidos y testigos del Evangelio que, en su momento, también fueron generaciones jóvenes.  

 

Recordamos con gratitud a tantas y tantas generaciones que nos han precedido en la unción y en la misión/envío… Son las generaciones antiguas… El suave olor de haber sido crismados permanece entre nosotros y sigue perfumando anhelos, sueños y proyectos… Espero que inspire, alimente y sostenga  la pasión porque el Reino de Dios sea una realidad en las nuevas culturas juveniles.

 

Una memoria, realmente agradecida, nos traslada al presente de la unción y al futuro de los ungidos ante los nuevos retos del presente y sus tendencias hacia el futuro próximo.

 

  1. Como Iglesia diocesana, pueblo de Dios peregrino en el año 2017 de nuestra redención, pensamos y nos dejamos fascinar por las generaciones jóvenes de cristianos…

 

Durante la Cuaresma hemos escuchado sus sueños, inquietudes, preocupaciones, aspiraciones y deseos. Son desafíos de personas que un día fueron ungidos con el óleo de los catecúmenos y el crisma de la salvación…Esperamos que la unción no se haya volatizado o ranciado…

 

Muchos de ellos esperan una Iglesia cercana, comprensiva, misericordiosa… Que los acompañe gustosa, cariñosa y gratuitamente como una audaz, buena y actualizada madre…

 

  1. “Nuestra época no necesita de ‘jóvenes sofá’”, nos ha dicho el Papa Francisco en la reciente Jornada mundial de la Juventud de 2017. Después de contemplar paso a paso las actitudes de María, adolescente y joven, el Papa Francisco ha sugerido a los jóvenes trabajar con dos firmes convicciones:

 

  • Ser joven no significa estar desconectado del pasado propio ni del pasado del pueblo… Como María…

 

  • Fidelidad creativa para construir tiempos nuevos… El joven está llamado a construir el futuro…

 

Termina con esta oración: La joven de Nazaret, que en todo el mundo ha asumido miles de rostros y de nombres para acercarse a sus hijos, interceda por cada uno de nosotros y nos ayude a proclamar las grandes obras que el Señor realiza a través de nosotros…

 

  1. Que al renovar las promesas bautismales en esta Pascua, toda nuestra Iglesia diocesana se ponga las pilas y las recargue con la energía necesaria para asumir corresponsablemente los compromisos de ser ungidos… Son muchos, muchos los retos que tenemos que afrontar si queremos ser fieles al Ungido…

 

Que al renovar las promesas sacerdotales en vísperas de las Fiestas Pascuales nuestro corazón sacerdotal se rejuvenezca en pasión por la misión que traemos entre manos. Fidelidad también significa estar aquí y allá, cercanos, atentos, misericordiosos, compasivos, alegres, audaces… Las enormes periferias juveniles nos esperan…

 

Un mundo nuevo es posible… Un mundo en paz, justo, solidario, feliz… La Pascua del Ungido es la garantía… Cristo Jesús es el garante…

 

  1. Renovemos las promesas sacerdotales… Pasemos, después, a la liturgia de bendición de los óleos y la consagración del crisma.

@signorbar
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11 de abril de 2017 ©Diócesis de Zacatecas