​​​​​​Historia de la Diócesis

       Con motivo de las Guerras de Reforma  en México se reunieron en  Roma algunos prelados mexicanos y propusieron a la Santa Sede restaurar las  Diócesis mexicanas. Se pensó en la creación de nuevas _Diócesis, entre ellas la de Zacatecas por la creación de la Arquidiócesis de Guadalajara.

 

          El 26 de Enero de 1862, en el Consistorio Privado, el Papa Pio IX anuncia oficialmente la creación de Arquidiócesis y Diócesis en México  entre ellas la de Zacatecas.  El 7 de febrero de 1862 se firma la bula ¨ Ad Universam Agri Dominici ¨ en la que se crea la Diócesis de Zacatecas  con sus límites, parroquias y dimensiones, ejecutándose dos años después por los problemas políticos de México el 10 de mayo de 1864.

 

           El 5 de junio de 1864  se envía informe de la erección de la Diócesis de Zacatecas y nombramiento  al D.  Mateo Guerra  por el Delegado del Obispo al Arzobispo de Guadalajara. El 12 de Junio de 1864 toma posesión de la ahora Catedral de la nueva sede recibido por el delegado pontificio, nombrando vicario General a Fray Diego de la Concepción Palomar del Convento de Guadalupe y Prosecretario y párroco del Sagrario a Fray José Ma. Romo de Jesús del Convento de Guadalupe.

 

           El Obispo Mateo Guerra muere el 7 de junio de 1871. El P. J de la Refugio Guerra, canónigo de la Catedral, provisor y Vicario General y Párroco del Sagrario en la Ciudad Episcopal fue nombrado segundo Obispo de Zacatecas, muriendo el 28 de Abril de 1888.

           El 12 de Agosto de 1889 toma posesión Fray buenaventura, 3er. Obispo. En 1914 el Sr. Obispo de la Mora restaura la catedral.

 

Los últimos cuatro años de su pontificado se sintió muy enfermo y tuvo que residir en Guadalupe, Zac. Impulsó con mucho empeño las obras de educación, favorecía las obras del padre Anastasio Días López, cedió su casa para que fuera Colegio Teresiano; fundó muchas escuelas. donde muró el 19 de junio de 1899.

 

Ilustrísimo Señor D. Fray José Guadalupe de Jesús Alba y Franco Cuarto Obispo de Zacatecas 1900-1910. En 1899 fue nombrado Obispo de Yucatán, a donde no pudo ir por sus enfermedades y solamente tomó posesión de ese Obispado por procurador. Fue entonces cuando fue trasladado a Zacatecas para suceder al Señor Portillo y Tejada. Tomó posesión de la Diócesis el 8 de marzo de 1900. El Señor Alba y Franco comenzó a enfermar gravemente en junio de 1910 y falleció, como se reconoció entonces, “con la muerte del justo”, el 11 de julio del mismo año Ilustrísimo Señor Dr. D. Miguel M. de la Mora, Quinto Obispo de Zacatecas 1911-1922. En 1911 el Papa San Pío X lo nombró Obispo de Zacatecas. Fue consagrado como tal en Guadalajara el 7 de mayo, y en seguida se trasladó a Zacatecas, a donde llegó el día 18 del de mayo de 1911. Tuvo una gran preocupación por la justicia social para todos, sobre todo para los campesinos. Fue el fundador de los Operarios Guadalupanos, impulsó la Unión de Católicos Mexicanos. .Organizó el Seminario y le dio nuevas constituciones; construyó el Seminario menor. Impulsó varias obras materiales: para celebrar los 50 años de la Diócesis, restauró el interior de la Catedral; construyó aquel altar de mármol que todos conocimos todavía en los más recientes años. Le tocó estar en la toma de Zacatecas por Villa, quien es tenido por héroe, pero en Zacatecas cometió las peores barbaridades contra la población y la ciudad. Villa echó fuera a los sacerdotes y seminaristas y les quitó el edificio que había sido construido para Seminario. Hasta la fecha ese edificio, construido por la Iglesia, está convertido en museo. Al Señor Obispo y a los sacerdotes que estaban en Zacatecas, Villa los mandó encerrar en la Catedral hasta que no le dieran cien mil pesos como rescate. Mandó matar a los hermanos de Las Escuelas Cristianas que eran franceses y a su capellán, el P. Vega, que fueron fusilados en el camino de la Bufa. La razón era que el Colegio Margil tenía el título de Instituto Científico, y Villa creía que eran del partido Científico, contrario a su revolución. El Señor Obispo fue también en esta ocasión expulsado del país, pero regresó a escondidas y se refugió por un tiempo en Atolinga.

 

           Vivió también por algún tiempo en Aguascalientes desde donde atendía lo más posible los asuntos de su Diócesis. Ya en 1919 volvió a su ciudad episcopal y pudo pasar algunos años en calma y trabajando intensamente. Pero poco duró la alegría de los fieles zacatecanos ya que en 1922 fue trasladado a San Luis Potosí. Zacatecas lloró cuando tuvo que despedirlo, lloró al obispo santo, humilde lleno de dulzura, a la par que defensor de la Iglesia con sus escritos y su palabra. Murió el 14 de julio de 1930 en San Luis Potosí.

        Ilustrísimo Señor Dr. D. Ignacio Plasencia y Moreira, Sexto Obispo de Zacatecas 1923-1951. Llegó a esta Diócesis el 25 de enero de 1923. Aquí en Zacatecas habría de permanecer durante 29 años, participando de grandes alegrías y también de penas muy grandes debido a la persecución que por muchos años lo asedió. Fue muy devoto de la Santísima Virgen. Llevó a cabo varias coronaciones y autorizó las que no pudo hacer personalmente. Fomentó el culto al Purísimo Corazón de María.

Tranquilo y en paz, a pesar de sus intensos sufrimientos, murió en la casa que hoy ocupa el Colegio Margil, y que fue su última residencia, el día 4 de noviembre de 1951. Tenía 84 años de edad.

 

        Ilustrísimo Señor Doctor Don Francisco Javier Nuño y Guerrero Séptimo Obispo de Zacatecas. Un Obispo hijo de un Mártir.

El 16 de julio de 1951 se tuvo la noticia de que el Papa Pío XII lo había nombrado obispo titular a Francisco Javier Nuño y Guerrero y Coadjutor, con derecho a sucesión de Zacatecas. Fue consagrado Obispo en la Catedral de Guadalajara el 15 de agosto de 1951. Se trasladó luego a esta ciudad, y el 25 de septiembre ocupó su cargo como Obispo Coadjutor.  

Por iniciativa del Señor Nuño volvieron también a Zacatecas los Hermanos de las Escuelas Cristianas para hacerse cargo del Colegio Margil. Ellos habían sido los fundadores de este Colegio y habían tenido que dejarlo cuando Villa los arrojó y los martirizó. También se establecieron entonces en Zacatecas las religiosas del Verbo Encarnado para fundar el Colegio Juana de Arco, que hasta la fecha desempaña una gran labor educativa en nuestra sociedad. De esta manera aumentó la oferta de una educación católica para Zacatecas.

Un acontecimiento de gran relevancia fue en el año de 1953 la celebración del Segundo Congreso Eucarístico Diocesano, con motivo de las bodas de plata sacerdotales del Señor Obispo Javier Nuño.

 

Otro suceso que le tocó vivir al Señor Nuño en Zacatecas y que lo alegró mucho fue el año mariano de 1954. Este año fue declarado por el Papa Pío XII para conmemorar los cien años de la declaración del Dogma de la Inmaculada Concepción. En Zacatecas se celebró con gran fervor y entusiasmo  en todas las parroquias y culminó con la solemnísima coronación pontificia de la imagen del Purísimo Corazón de María, patrona de la Diócesis. Este acto se llevó a cabo en los campos de La Encantada, con un numerosísimo conjunto de fieles. El Señor Nuño pudo colocar la corona de oro a la Virgen Santísima. Después de la Misa Pontifical y del solemne acto, la imagen fue llevada hasta Catedral en medio de la alegría y los vítores de muchos miles de fieles.

 

 En diciembre de 1980 renunció a ese obispado por cumplir los 75 años de edad. Regresó a Guadalajara y allí murió el 1° de diciembre de 1983.

Excelentísimo Señor Don Antonio López Aviña,

Octavo Obispo de Zacatecas

 

      En Chalchihuites, Zacatecas, parroquia  perteneciente a la Arquidiócesis de Durango, nació un 29 de agosto de 1915 el que habría de ser octavo Obispo de Zacatecas, Don Antonio López Aviña.

       En Gómez Palacio como párroco. Allí desarrolló una gran labor pastoral con aquella población en desarrollo, sedienta de Dios. Decoró el templo parroquial, construyó un nuevo templo expiatorio, fundó una Escuela Apostólica para promover las vocaciones. Organizó varios Congresos dedicados a la Catequesis y a la Virgen María. Allí permaneció hasta que el 21 de junio de 1955 fue designado Obispo de Zacatecas y el 21 de septiembre de ese mismo año fue consagrado en su misma Parroquia de Gómez Palacio.

Al llegar a Zacatecas, una de las primeras visitas fue al Seminario. El 12 de diciembre de ese mismo año había comprando un amplio terreno en la vecina Guadalupe, Zac. y el día 12 de ese mes, dos meses después de su llegada, colocó la primera piedra del nuevo Seminario Diocesano. Dentro de esa primera piedra incluyó otra más pequeña, traída del Vaticano y bendecida para el efecto por el Papa Pío XII. Con esto significó su fe y su unión con la Santa Sede que siempre quiso inculcar a sus seminaristas y sacerdotes. Pronto se levantó la nueva construcción. Con la gran generosidad de todos los fieles, a quienes convocó de múltiples maneras, el nuevo Seminario pudo ser habitado en la navidad de 1957.

En  diciembre de 1961 se recibió la noticia de su nombramiento como Arzobispo de Durango y en enero de 1962 tuvo que ir a tomar posesión de su nuevo cargo. Siguió, sin embargo, como Administrador Apostólico de la Diócesis de Zacatecas hasta la llegada del nuevo obispo, el Excelentísimo Sr. D. Adalberto Almeida y Merino, originario de Chihuahua y que se había desempeñado como Obispo de Tulancingo, Hidalgo. Ya para esa fecha había sido promovido como Obispo de Tulancingo el Excelentísimo Sr. D. José Esaúl Robles Jiménez, Rector de nuestro Seminario y colaborador muy íntimo del Sr. López Aviña, quien fue consagrado en la Catedral de ese lugar el 14 de septiembre de ese mismo año.

 

Excelentísimo Señor Don Adalberto Almeida y Merino.

Noveno Obispo de Zacatecas.

 

Nació el Señor Almeida y Merino en Bachíniva, un pueblo situado en la región más alta del altiplano de Chihuahua, un día 5 de junio de 1916. Sus padres, un joven y cristiano matrimonio, fueron Luis Almeida Alderete y María Merino Sáenz.

 

     En  octubre de 1936, el joven Adalberto se inscribió en la facultad de Filosofía y frecuentó los cursos hasta obtener la Licenciatura en 1939. En seguida se inscribió en la Facultad de Teología. Llegó por fin el anhelado día de la ordenación sacerdotal que el levita Adalberto recibió en el templo de “II Gesú”, el día 24 de abril de 1943; lo ordenó el Cardenal Traglia.

 

        El 24 de abril de 1956 recibió la noticia de su elección como Obispo de Tulancingo; la consagración episcopal se celebró en la Catedral de ese lugar el 15 de agosto de ese mismo año..

A principios de mayo del año 1962, el Delegado Apostólico Luigi Raimondi llamó a Monseñor Aleida y le dijo: “El Santo Padre quiere que vaya usted de Obispo a Zacatecas.

 

Monseñor Don Adalberto Almeida y Merino ya traía en su agenda, al llegar a Zacatecas, el Concilio Vaticano Segundo. El Papa Juan XXIII había anunciado la celebración del Concilio en enero de 1959, que habría de reunir a todos los obispos del mundo de Roma, en la Basílica de San Pedro. Entre julio y agosto de 1962 recibió el Señor Almeida, ya estando en Zacatecas, al igual que todos los obispos del mundo los primeros borradores para que fueran estudiados.

 

La celebración del primer centenario de la Diócesis culminó con la coronación de la imagen de Nuestra Señora de los Zacatecas, el 5 de junio de 1965, en el campo deportivo de beis bol. Fue un evento apoteósico, como lo calificó el mismo señor obispo. Asistió el Cardenal José Garibi y Rivera, quien hizo la coronación y el Delegado Apostólico Luigi Raimondi quien leyó un mensaje del papa.

Otro empeño de nuestro Obispo fue la restauración de la Catedral que comenzó a ser transformada durante el tiempo de su gestión. También a él se debe la restauración del santuario de la Bufa, la construcción del atrio con los arcos que lo rodean y la remodelación de la casa del capellán.

 

El 24 de agosto de 1969, estando en una reunión episcopal en el Seminario de Misiones, en la ciudad de México, el Delegado Apostólico Guido de Mestre, citó a Monseñor Almeida y le comunicó sin rodeos: “El Santo padre quiere que vaya usted a gobernar la arquidiócesis de Chihuahua y que se vaya cuanto antes”. El Señor Almeida propuso la fecha del 8 de septiembre para tomar posesión.

Fue obispo de Zacatecas de junio de 1962 hasta agosto de 1969, siete años.

Excelentísimo Señor Obispo Don José Pablo RovaloAzcué

 

DÉCIMO OBISPO DE ZACATECAS

         Excelentísimo Señor Obispo Don José Pablo RovaloAzcué. Este Décimo Obispo de Zacatecas siempre quiso ser y fue, sin falsas posturas, simplemente José Pablo.

 

       Nació en la ciudad de México el 28 de marzo de 1929. Hizo sus estudios en los Colegios Inglés y México de los Padres Maristas.

       Al sentir que Cristo lo llamaba a su seguimiento, ingresó al noviciado de los Padres Maristas. El 12 de septiembre de 1948 hizo su profesión religiosa en ese Instituto. Recibió la Ordenación Sacerdotal en Roma el 22 de diciembre de 1951.

 

         Su consagración Episcopal se llevó a cabo en la Catedral de Zacatecas, el 12 de agosto de 1970, por la imposición de las manos del Eminentísimo Señor Cardenal Don Miguel Darío Miranda, Arzobispo de México.

 

Sí, esta puede parecer una biografía de un obispo muy diferente, y en realidad lo fue. Su preocupación que más lo distinguió fueron los jóvenes. Por ellos trabajó en Zacatecas y fuera de Zacatecas. Por ellos se desgastó y se convirtió en misionero peregrino por todo México. Aquí en Zacatecas, con su apoyo, se realizó la Décima Reunión Nacional de Jornadas de Vida Cristiana que fue memorable. Los jóvenes lo llamaban el amigo, el asesor, el guía y promotor de la juventud. FUE EL JORNADISTA NÚMERO UNO. Recorrió la República promoviendo y animando los movimientos juveniles. En la Conferencia Episcopal Mexicana fue vocal de la Comisión de Laicos y cuando se constituyó el Departamento de Pastoral Juvenil fue el primer Presidente y la ejerció por tres trienios. Fue designado para el Sínodo de Obispos que estudió el papel de los laicos en la Iglesia y que dio como fruto la exhortación apostólica “Christi FidelesLaici, de Juan Pablo Segundo.

 

         Se despidió de su Zacatecas, el 30 de septiembre de 1972. Siempre conservó la amistad y el cariño; en los momentos más importantes siempre estuvo presente.

 

Excelentísimo Señor Obispo

 

D. Rafael Muñoz Núñez

Undécimo Obispo de Zacatecas.

 

MONSEÑOR RAFAEL MUÑO NÚÑEZ nació en Vista Hermosa, Mich., el 14 de enero de 1925. Fue el tercer hijo de una familia muy cristiana compuesta por sus padres y cuatro hermanos.

 

Se ordenó de sacerdote en Montezuma el 24 de marzo de 1951.

 

La elección de Monseñor Rafael Muñoz Núñez ocurrió al presentar su renuncia el Señor Obispo José Pablo RovaloAzcúe, la cual fue aceptada por el Papa Paulo VI en julio de 1972. Monseñor Rovalo siguió como Vicario Capitular al frente de la Diócesis hasta la llegada del nuevo Obispo, quien hizo su entrada a la ciudad de Zacatecas el 29 de septiembre de 1972. Un cronista describió así el acontecimiento

 

                 Monseñor Rafael Muñoz Núñez dedicó desde entonces todas sus energías para hacer crecer la fe en la Iglesia de Zacatecas.

           Para ello quiso que se estudiara un Plan Diocesano de Pastoral.

 

           El Señor Rafael Muñoz pudo ver al final de ese proceso en el que había puesto todas sus esperanzas para Zacatecas, pero no pudo ya ver su realización. El 2 de junio de 1984 dirigió una carta a todos sus feligreses comunicando que “el Papa Juan Pablo Segundo ha dispuesto mi remoción de la Diócesis de Zacatecas y me ha nombrado para asumir la responsabilidad episcopal de la Diócesis Aguascalientes, nombrándome a la vez Administrador Apostólico de la Diócesis de Zacatecas con todas las facultades”. La noticia sorprendió y entristeció a todos; se iba este Obispo cuando más esperanzas habían despertado de una renovación fecunda en nuestra Iglesia. El 1º de agosto tomó posesión de la Diócesis de Aguascalientes, y el 24 de noviembre de ese mismo año dirigió una comunicación notificando el nombramiento del Excmo. Sr. D. Javier Lozano Barragán como XII Obispo de Zacatecas. Todavía siguió Monseñor Muñoz gobernando nuestra Diócesis hasta el 26 de enero del año siguiente en que tomó posesión el nuevo Obispo.

 

           Doce años duró el episcopado de Monseñor Rafael Muñoz Núñez en Zacatecas. Su trabajo y apostolado en Aguascalientes es tema de otro lugar. Allí igualmente realizó grandes bienes y fue muy apreciado. Se retiró al cumplir los 75 años.

 

Excelentísimo Señor Obispo

C. Mons. Fernando Mario Chávez Rubalcaba

Tredécimo Obispo de Zacatecas.

              

           Fernando Mario es su nombre, hijo de Fernando Chávez y Beatriz Ruvalcaba.Nace en Zacatecas un Noviembre de 1932. En los años 51 a 53 estudio en la preparatoria en San Ildefonso perteneciente a la UNAM. En Zacatecas hizo un año de humanidades y 1 y 2 de filosofía. En Roma hace la licenciatura en filosofía y teología especializándose en espiritualidad. Es ordenado presbítero en Roma el 23 Diciembre de 1961. Desde el seminario asume tareas pastorales como la promoción del presbiterio y vida Consagradla.

En 1972 es llamado por el Sr. Obispo D. Rafael Muñoz Muñoz para desempeñarse  como secretario Canciller de la Diócesis, cargo que ocupo por 6 años, nombrado en mayo de l988 por el Obispo Lozano Barragán, cargo que ocupo hasta que fue nombrado Administrador Diocesano en sede vacante.

              El 25 de enero el Papa Juan Pablo lo recibe personalmente en la Nunciatura para saludarle y encomendarle el encargo pastoral de la Diócesis.

              Del 21 de febrero al 16 de marzo se prepara en recogimiento para asumir la tarea encomendada.

              Su Ordenación Episcopal el sábado 20 de Marzo de 1999, expreso que la Iglesia lo llama a ser obispo en el camino de la esperanza al encuentro del Tercer Milenio. Asistieron varios Obispos de Texcoco, Chihuahua, Villahermosa, Tab., Cd. Altamirano, Mich., Nuevo Laredo, Tamps., Cd. Obregón, Son. Y el Nuncio apostólico.

              El 25 de marzo ordeno a tres presbíteros y nueve diáconos.

              Bendijo los Santos Oleos el Jueves Santo y el 4 de abril celebro la Pascua de la Resurrección en la Catedral Basílica.

              Visito mucho las once Foranias y el Decanato de Guadalupe – Zacatecas.

             Presidio los Congresos Eucarísticos como parte de los festejos del Año el Padre por Gran Jubileo 2000.

            En el año 2002- 2003se considero el año del rosario, dando su mensaje que nos inculco a rezar el rosario en familia para mantenerse unida..

 

Excelentísimo Señor Obispo

C. Mons. Jesús Carlos Cabrero Romero

Decimo Cuarto Obispo de Zacatecas

 

          Nació el 7 de mayo de 1946 en la Ciudad de San Luis Potosí de un matrimonio conformado por Francisco Cabrero y Ma. De Jesús Romero de los cuales tuvieron 12 hijos de los cuales Monseñor ocupa el número siete.

           A los diez años ingresa al Seminario a la escuela apostólica. Posteriormente realiza sus estudios de latín, filosofía y teología en el mismo seminario de San Luis Potosí.  Recibe la ordenación sacerdotal el 12 de abril de 1972, su primer destino fue como Vicario Parroquial de la Parroquia de San José (Matehuala, S.L.P.). Posteriormente fue promotor vocacional diocesano, dos años después fue enviado a Roma donde en 1977 obtuvo la licenciatura en teología espiritual en La Pontifica Universidad Gregoriana, fue Formador del Seminario, Profesor de Teología Espiritual, Director espiritual Vicerrector y Ecónomo General. En 1995, ecónomo y Vicerrector del Pontificio Colegio Mexicano en Roma. En el año 2002, fue nombrado Canónigo de la Catedral de San Luis Potosí y Director Espiritual de la Adoración Nocturna Diocesana.

            Recordó el inicio de su vocación por el ejemplo de sus padres en la entrega y amor a la Eucaristía, amor manifestado en la Adoración Nocturna Mexicana de la cual fueron  Coordinadores Diocesanos. Una de sus satisfacciones más grandes de su ministerio sacerdotal fue la oportunidad de irse a preparar a la ciudad eterna.

            El papa Benedicto XVI el 6 de Octubre del 2008 desde el Vaticano pronuncio desde la Plaza San Pedro el nombramiento del nuevo Obispo para la Diócesis de Zacatecas Monseñor Carlos Cabrero Romero, el 19 de diciembre de 2008 fue la consagración episcopal en Zacatecas.