ORDENACIÓN DIACONAL Y PRESBITERAL

Homilía

08 de diciembre  de 2012

 

 

  • Gracia y paz a todas las personas que celebran la belleza de su fe en el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo y acompañan a estos hermanos que reciben el Sacramento del Orden, en el grado de los Diáconos y de los Presbíteros. Saludo con mucho cariño  y esperanza a nuestro Seminario de la Inmaculada Concepción en su fiesta patronal y a todos los sacerdotes que celebran el aniversario de su ordenación…  Que la paz, saludo y don del Señor Resucitado, esté en su corazón y sean portadores de resurrección en sus comunidades, su familia y en todos los ámbitos de la vida.

 

Muchas gracias, papás, mamás, hermanos, sobrinos, tíos, abuelos, familia por transmitir la fe a sus hijos y preparar, de esta manera, las condiciones básicas para responder al llamado que han recibido sus hijos para servir en la Iglesia.

 

  • La celebración de la Inmaculada Concepción nos invita a experimentarnos como agraciados y agraciadas por la mirada de gracia con la que Dios nos mira. ¡Somos agraciados!

 

En la liturgia proclamamos la lectura del Génesis que nos habla del pecado de ‘nuestros padres’, un hermoso pasaje que reconoce la vulnerabilidad del hombre y de la mujer, y, también, afirma la bondad de Dios, incapaz de maldecirles a pesar de todo.  De ahí que podamos decir que, siendo lo que somos, Dios así nos quiere y no retira su confianza de nosotros. Por eso proclamamos con agradecimiento las palabras que el ángel dirige a María: DIOS TE SALVE, LLENA DE GRACIA, EL SEÑOR ESTÁ CONTIGO. Creemos y confiamos en que esta buena noticia está también dirigida a cada uno de nosotros y nosotras. Como hijos de nuestro padre Adán y de nuestra madre Eva seguimos haciéndonos daño –cfr las inseguridades provocadas por la maldad humana-, pero como hijos mirados por los ojos buenos de Dios, somos convocados a una vida de nuevas posibilidades. Y no sólo esto… 

 

Dios nos eligió en Cristo, antes de crear el mundo… Efesios 1,… A pesar del pecado y de los pecados del mundo…

 

No temas, María, porque has hallado gracia ante Dios… ¡No temas, cristiano! ¡No temas, diácono! ¡No temas, presbítero! ¡No temas, obispo!...

 

>>> Dios sigue llenando de gracia a los que ha elegido para una misión especial en su Iglesia y en el mundo. “Así dice el Señor, el que te creó,  el que te formó, Israel: No temas, que yo te he rescatado, te he llamado por tu nombre; tú eres mío” (Is 43,1). La vocación al sacerdocio no tiene ninguna otra explicación… Sólo desde la gracia de Dios… Por eso María es tan hermosamente considerada y amada  por los discípulos llamados al sacerdocio…

 

 

  • En el mercado de nuestro mundo globalizado y en los mercados de nuestros pueblos y ciudades se ofertan muchos servicios… menos el diaconado y el presbiterado.

 

Encontramos un campo especial de la economía que estudia el mercado de los servicios… Muchos servicios se ofrecen y se ofertan… No he encontrado –en estos mercados- el servicio como regalo, gracia, don, entrega total de la vida y para siempre… Sólo se ofrecen servicios como mercancías que se venden… No he encontrado diáconos-presbíteros en estos mercados, ni los encontrarás, diría don Teofilito.

 

  • La diaconía surgió como una necesidad de la iglesia naciente: había que atender a las viudas, sinónimo de personas muy necesitadas porque lo habían perdido todo, casi todo… Eran las personas más vulnerables, decimos hoy, en nuestro lenguaje… La diaconía será esencial en la Iglesia y en la vida de los cristianos… La diaconía como gracia, como regalo, como don de sí mismo para edificar la comunidad cristiana… ¡Lo más importante no tiene precio! Los diáconos y los presbíteros son servidores de y para la comunidad… Tomados de…

 

Hoy ordenaremos a diáconos a Víctor, Arturo de Jesús, Vicente, Juan Manuel, José Ángel, Raúl, Daniel, Heli, Rodrigo, Everardo, Aureliano y Rodolfo; y a Alejandro Emmanuel, presbítero…  para servir gratis en esta Iglesia de Zacatecas…  que también tiene sus viudas y viudos, sus necesitados que carecen casi de todo, su gente necesitada de la Buena Noticia y de las buenas noticias aportadas por los cristianos.

 

  • El Sacramento del Orden nos invita a ir a su fuente, a su autor: Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo… Al Dios de la vida que llenó de gracia a María para que fuera dispensadora de tantas gracias cuantas sean necesarias para ser discípulos y misioneros de su Hijo…

 

Recibir el Sacramento del Orden en estos tiempos de cambio de época es una gracia muy grande, siempre inmerecida y, también, una gran responsabilidad… Al que mucho se le confía, de le da, mucho, mucho, se le va a pedir… Dios da a manos llenas pero también los nuevos tiempos exigen mucho… Hay nuevos e inimaginables retos que los fundadores de esta diócesis –hace casi 150 años- no se imaginaron: cambio de época, conversión pastoral, misión continental y permanente….

 

 

  • Diáconos y presbíteros modelo 2012:

 

El Señor Resucitado los constituye hoy como servidores cualificados de la comunidad, en esta Iglesia de Zacatecas… Es don del Señor para el servicio de las mesas, tantas y tan variadas mesas, desde el norte hasta el sur, del este a oeste, aquí y más allá de las fronteras…  

 

Hagan como hicieron el diácono Felipe y Esteban, Nicanor, Prócoro, Timón, Pármenas y Nicolás. Hagan como han hecho miles y miles de sacerdotes en la historia de la Iglesia: y de esta Iglesia:

 

  • Escuchen atenta y repetidamente al Señor que los ha invitado a su servicio, a tiempo completo, sin esperar ni pedir salarios humanos. ¡Es fundamento de todo servicio que se precie de serlo! Gratis lo han recibido, ejérzanlo gratuitamente. No busquen ningún otro interés que no sea el de Cristo… COMO MARÍA…

 

  • Salgan a la misión, no esperen cómodamente sentados en casita, ni se estacionen en la Iglesia del pasado. Salgan a buscar al alejado y a todos los que buscan a Dios por caminos tan variados… No ya en carretas y carros jalados por animales sino en computadores, gps, tabletas, iphones… nuestros vehículos jalados por la energía de la inteligencia humana… COMO MARÍA QUE SE PUSO EN CAMINO PRESUROSA…

 

  • Vivan humildemente, con alegría… Entiéndanse como servidores de la esperanza y forjadores de la necesaria y urgente paz… Entiéndanse como comunicadores, buenos y claros comunicadores… No dejarán de ser discípulos… Más bien, sólo siendo discípulos serán guías cualificados y buenos pastores…  DIOS QUIERE SEGUIR HACIENDO MARAVILLAS EN USTEDES Y CON USTEDES… COMO hizo y hace en MARÍA,  EN LA IGLESIA PEREGRINA DE TODOS LOS TIEMPOS…

 

  • La fiesta de la Inmaculada nos invita, hoy y siempre, a recobrar la inocencia, un pedazo de inocencia, una especie de rendija del cielo entre los nubarrones de una vida mundana maliciada y maliciosa… ¡Seamos fermento de la gracia de Dios en el mundo! ¡Recuperemos la inocencia de la gracia gratuita, de la confianza confiada!... COMO MARÍA, A TRAVÉS DE LA HISTORIA DE LA IGLESIA, DE NUESTRA IGLESIA…

 

¡Es tan sencillo! Sólo fe, esperanza y caridad.

 

La Iglesia de Zacatecas –tan mariana- los necesita… Nuestro mundo globalizado –tan descristianizado- los necesita.

 

  

 

  • Sigamos celebrando el misterio de  salvación manifestado  y llevado a su cumplimiento definitivo en el Señor, inmortal y glorioso, que vive y reina por los siglos de los siglos.

@signorbar
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8 de diciembre de 2012 ©Diócesis de Zacatecas