Me sedujiste, Señor, me sedujiste

 

Ordenación Sacerdotal de Juan David Villalpando Pacheco

Tacoaleche, Zac

15 de Junio de 2018

 

 

 

  1. Saludos

 

  • Saludo al padre Rafael de la O que ha partido esta madrugada a la casa del Padre…

 

  • Fieles cristianos, gente bella de Tacoaeleche que ha soñado, esperado y preparado este día… y los que siguen...

 

  • Familias que han influido/acompañado/cooperado para que este día sea el día de la Ordenación Presbiteral de Juanito: Seminario, parroquia, comunidades, amigos, compañeros de/en el camino…

 

  • Familia Villalpando Pacheco: papás Martín y Leticia; hermanos: Cástulo Noé - Mari Cruz, María Adriana, Lupita… Sobrinas Marely y Alexa… Abuelos, tíos, tías, primos/as… Familiares cercanos y lejanos, presentes y ausentes… Paisanos y coetáneos…

 

  • Diácono Juan David (30 septiembre 1990)… Gracia y paz a cada uno de ustedes…

 

  1. Me sedujiste, Señor, me sedujiste (Jer 20,7)

 

  • “Me has seducido Señor y yo me he dejado seducir, has sido más fuerte que yo…”  Así expresas y resumes tu camino vocacional… que Dios inició en la eternidad, antes que nacieras: «...“desde antes de formarte en el seno materno, te conozco; desde antes de que nacieras, te consagre como profeta para las naciones”...»  

 

  • El llamado de Dios se realiza en el tiempo –en tu tiempo-,  es dinámico, se hace consciente y crece a través de las etapas de la vida… Es un verdadero proceso en el tiempo: “Entonces yo me acorde de aquella promesa o dialogo que ella (mi madre) tuvo con Dios cuando me operaron y recuerdo muy bien que le dije: ‘mamá se acuerda que usted me entrego a Dios y le dijo que si me quería como sacerdote adelante’. Tenías 11 años de edad… La respuesta de ella fue “sí, pero no era tan en serio” y le dije: Dios no juega y cuando él llama, pues llama y no hay marcha atrás…”  El llamado se hace palabra, encuentro, promesa, gesto, memoria… La respuesta incluye encuentro, diálogo, negociación… La respuesta al llamado se hace responsabilidad.

 

  • Has ido tejiendo fino la respuesta desde niño… Cuando llegaste a la adolescencia –con sus inevitables dudas- escuchaste con más claridad el para qué te llamaba el Señor

  • “… El llamado de Dios ha sido muy fuerte en mi vida, me ha cautivado desde mi infancia”. Toda vocación tiene su historia, teje y elabora la historia de una persona… En ti no es la excepción… Bella historia… Serena historia… Familiar historia… Ascendente historia…

 

  • Es de llamar la atención la enorme y grandiosa influencia de tu familia… “Mi vocación surge a causa del ambiente cristiano que se vive en mi familia… Cada domingo asistíamos a misa de las 7:00 de la mañana; asistíamos todos juntos: mis papas y mis hermanos…

 

Era algo muy padre, pues a mí me encantaba, y más ver a los sacerdotes celebrar la Eucaristía, pues yo pensaba, imaginaba, soñaba muy dentro de mí que yo quería ser como ellos…

 

También mi vocación se ha forjado a través de muchas personas que han pasado por mi vida, desde mis abuelitas y abuelos quienes han dado ejemplo de su fe…”  

  • Muchas personas han sido parte de esta bella historia de amor, pues el llamado que Dios me ha hecho no ha sido sólo para mí, sino para una familia, para una comunidad, es decir, para servir”.

 

Conclusión: la seducción además de ser encuentro personal es familiar… La familia prepara el ambiente, lo acompaña… lo va haciendo realidad también familiar…

(Recuerdo a mi padre que decía: ‘hay que ponerlos en el mejor lugar para que si Dios los llama respondan luego luego’…

 

  • Hoy se une el que llama y el llamado, Dios y tú para el servicio en la Iglesia … con la familia y las familias reunidas para celebrarlo…  Tu sí culmina la etapa inicial de la seducción… Inicia otra etapa: serás sacerdote para siempre… Que tu respuesta al llamado se haga actitud agradecida, responsable, confiada, alegre.

En el salmo con el que respondemos a la Palabra, afinas las cuerdas de tu vida y cantas con el salmista y el coro de tus compañeros: “¿Cómo pagar al Señor todo el bien que me ha hecho? Ha sido muy generoso conmigo al darme tanto sin merecerlo, gracias Señor.

 

 

  1. Ser y misión del seducido

 

  • La historia vocacional dispone, prepara y hace posible el futuro… Sin raíces no hay alas… Serás sacerdote en y para el siglo XXI…

 

  • Hoy eres consagrado para servir en la Iglesia desde esta Iglesia particular… Te has incardinado a la diócesis de Zacatecas = el necesario sentido de identidad y pertenencia apunta a la encarnación en la comunión…

 

  • «…llevamos este tesoro en vasijas de barro, para que se vea que esta fuerza tan extraordinaria proviene de Dios y no de nosotros mismos.», hemos escuchado en la segunda lectura que has elegido para este día… Es la memoria permanente de tu realidad como ser humano que ha sido elegido y enviado… Es un recordatorio de que debes estar atento, vigilante… ser humilde…

Tu estatura sacerdotal no se medirá en centímetros sino en la grandeza de tu corazón humilde, abierto siempre a los dones de Dios para servir a tiempo y destiempo a tus hermanos, especialmente a los más necesitados…

 

  • El perfil del sacerdote de nuestro tiempo nos lo recuerda el Papa Francisco: “Necesitamos ejercitarnos en el arte de escuchar, que es más que oír. Es la capacidad del corazón que hace posible la proximidad sin la cual no existe un verdadero encuentro espiritual”… Escucha, encuentro, cercanía… es el perfil del seducido para servir con eficiencia en nuestro tiempo…

 

  • No son ustedes los que me han elegido, soy yo quien los ha elegido… Ya no los llamo siervos, los llamo amigos… La alegría de ser llamado y elegido traduce la alegría del Evangelio permanentemente…

 

  1. Vivir con alegría la misión

 

  • La vocación se vive hoy… mirando hacia el futuro… aquí y ahora… EN LA MISIÓN PERMANENTE…

 

  • La historia de nuestra Iglesia Diocesana… Unos han sembrado y cultivado (cf padre Rafael e la O)… Otros cosechamos y sembramos… A nosotros nos toca aportar hoy para las futuras generaciones…

 

  • Este año dirigimos la mirada hacia los nuevos agentes que esta Iglesia necesita para que el futuro sea tiempo de Dios y del pueblo peregrino… Dos convicciones a poner en práctica:

 

--- La necesaria conciencia de que el sacerdote, agente cualificado en esta Viña, es parte del Pueblo de Dios… No dueños sino servidores…

 

--- El protagonismo de los la laicos en el siglo presente… Aceptar, promover y formar es tarea irrenunciable del sacerdote modelo siglo XXI…

 

 

  1. El rito

 

  • Sigamos celebrando la salvación de Dios …

 

  • Disfrutemos las maravillas de Dios…

 

  • El rito de todo sacramento: Palabra- Sacramento… Interrogatorio, Oración, el signo propio, ritos complementarios…

 

  • Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor. (Sal 88) La fiesta de la Eucaristía

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26 de mayo de 2018 ©Diócesis de Zacatecas