Domingo de Pascua de la Resurrección del Señor

 

 

¡ÉSTE ES EL DÍA DE LA MISERICORDIA SIN FIN!

 

¡Éste es el día que hizo el Señor!

¡Es el amanecer más luminoso que haya visto y verá la humanidad!

 

  1. Parecía que la noche oscura se había tragado sin piedad la luz del sol, la luna y las estrellas… Toda luz, todas las luces, toda esperanza, todo amor, todos los amores...

 

  1. Parecía que no había nadie que pudiera con la pesadez de la piedra aplastante del mal y de los malos, el sufrimiento de los inocentes, los gritos adoloridos de todas las víctimas de los pecadores de todos los siglos…

 

  1. Parecía que la oscuridad del sepulcro estaba destinado a ser el domicilio conocido, común y definitivo de la humanidad, de todos los seres vivos, de la creación entera…

 

  1. Parecía que la muerte era la muerte de todos los muertos y de todos… Absolutamente todos los anhelos, aspiraciones, sueños, deseos fabricados ‘en vida’, luchas, fatigas, miedos y deseos … Todo, todo…

 

“¡Ha resucitado el Señor!”

“¿Por qué buscan entre los muertos al que vive?”

“No está aquí, ha resucitado”.

 

  • Es la noticia gozosa más impactante y poderosa que ha recibido y recibirá la humanidad… Dios es Dios de vivos

 

  • La noticia se ha hecho Evangelio que ha cambiado y cambia la historia.

Ha trastocado y revoluciona todos los valores.

Ha desenmascarado y desenmascara el origen del mal y del maligno.

 

 

Ha introducido en la historia el remedio del perdón divino. Ha abierto hasta el infinito el horizonte del futuro. Nos anuncia que el final de la historia y de la creación es plenitud, no destrucción.

Tenemos futuro asegurado. La fe cristiana es la fe de/del futuro. El mañana de Dios es Resurrección.

 

  • El primer día… Estando todavía oscuro… Muy de madrugada… A la salida del sol…, proclama la Palabra dando un cuadro de tiempo a lo que no cabe en el tiempo… Hay todavía sombras, como es natural, en todo ser humano, pero el horizonte está lleno de luz… Hoy todavía no es plenitud pero nos garantiza que es nuestra vocación… Que el amor misericordioso de Dios todo lo abraza.

 

  • No es posible abarcar y explicar en palabras y razonamientos la realidad más trascendente, el acontecimiento sublime que rompe todos los planes, reglas y cálculos humanos. La sencillez con que el Evangelio expresa/narra el acontecimiento de acontecimientos, el misterio de misterios, es suficiente.

 

  • Los testigos proclamarán que el Crucificado es el Resucitado. En la mañana de Pascua vieron y creyeron que Dios ha constituido Señor y Salvador a quien habían abandonado y negado tres días antes. Que todo lo que Él dijo e hizo son palabras y signos que llevan en sí mismos salvación, sentido para la vida humana, respuesta al misterio que es el hombre, esperanza última y no defraudada para el corazón humano.

 

¡Éste es el día que hizo el Señor!

Domingo a domingo iremos saboreando la exuberancia de vida que el Resucitado es y comunica. Sus apariciones se hacen Sacramento, Palabra, Amor para que todos los días sean días de alegría y de gozo.

 

¡Muy felices Pascuas de Resurrección!

 

+ Sigifredo

Obispo de/en Zacatecas

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27 de marzo de 2016  ©Diócesis de Zacatecas