XV ASAMBLEA DIOCESANA DE PASTORAL

Alocución 28 de enero, 2019 Salón Emperador, Hotel Don Miguel

Zacatecas, Zac.

1. Pueblo de Dios que peregrina en esta Iglesia particular, bienvenidos a esta Asamblea Diocesana para seguir compartiendo nuestro caminar como Iglesia y discernir comunitariamente los pasos a dar en el futuro próximo. Vivimos un momento importante en la renovación eclesial que nos propusimos como objetivo hace seis años.

2. Durante el año 2018 hemos reflexionado acerca de los ‘agentes nuevos en una Iglesia que se renueva’. Lo hemos hecho siguiendo el proceso de la ruta 2020. Ha sido un año con diversos desafíos, unos complejos y otros preñados de esperanza; al interior de la Iglesia y en el país en el que nacimos y/o estamos creciendo. Recuerdo la excelente conferencia que el padre Aurelio Ponce compartió con nosotros hace cinco años, cuando nuestra Iglesia Diocesana de Zacatecas celebraba su 150 aniversario de su creación e iniciábamos el proceso de renovación pastoral que nos ocupa. El tema: la ministerialidad de la Iglesia. Después de agradecer a Dios y a quienes edificaron esta Iglesia antes de nosotros, el padre Aurelio nos invitaba a mirar a nuestra Iglesia en su presente y su futuro desde el ángulo de la ministerialidad y los ministerios. Después de analizar la vida de la Iglesia diocesana desde el ángulo de la ministerialidad se preguntaba: ‘¿no ha llegado el momento de renovar, desde lo más profundo, nuestra manera de vivir la Iglesia? ¿El momento de asumir como propia una imagen de Iglesia más carismática y menos institucional, más como pueblo de Dios y menos jerárquica, más como sacramento universal de salvación y menos segregada del mundo, más ministerial y menos de ministros? ¿No ha llegado el momento de desempolvar y potenciar antiguos ministerios y crear nuevos en orden a las nuevas realidades pastorales de nuestra Iglesia?’

‘Una comunidad sin ministerios no es una comunidad cristiana en sentido pleno’, terminaba diciendo. Esta Asamblea es el momento de compartir lo que hemos reflexionado acerca del tema en el año que ha terminado.

3. Seguimos construyendo nuestra Iglesia peregrina durante el presente año dedicado a discernir el protagonismo del bautizado -laico, consagrado o sacerdote- en la vida de la Iglesia y en el mundo. “¿Dónde está tu hermano?” es la pregunta provocadora para que reflexionemos y decidamos el perfil del bautizado que requiere nuestra Iglesia en el mundo desafiante en que vivimos. El fruto de la reflexión tiene que repercutir en la renovación de la iniciación cristiana, la evangelización de la familia, la escucha y acompañamiento de los jóvenes y la formación inicial y permanente de todos los agentes. Además, en la parte final de este año, haremos los preparativos para el Sínodo Diocesano donde vamos a discernir comunitariamente y decidir el rumbo de nuestra Iglesia diocesana en los años por venir. Lo hacemos con la esperanza puesta en la acción del Espíritu Santo, señor y dador de vida, el verdadero artífice de la novedad del Evangelio.

4. Bienvenidos a este cenáculo de la Iglesia. Gracias por su testimonio de agentes comprometidos desde las comunidades, servicios y oficios que representan.

 

Sigifredo Noriega Barceló

Obispo de/en Zacatecas

@signorbar
  • Facebook Social Icon
  • Twitter Social Icon
  • YouTube Social  Icon
  • Instagram Social Icon

28 enero de 2019 ©Diócesis de Zacatecas