¿DÓNDE ESTÁN LOS LÍDERES?

3er. Domingo del Tiempo Ordinario. Ciclo B

 

Me refiero a quienes han sido llamados a sembrar, cultivar, acompañar y liderar para construir un mundo fraterno, justo, solidario, amigable…  Me refiero a toda persona, de cualquier edad, confesión y condición, rico o pobre, de ambiente rural o urbano... ¿Dónde encontrar a las personas que hacen cabeza en el servicio del bien común, empujan, abren brechas-bulevares-caminos, arrastran con el testimonio, indican, motivan, urgen, se lanzan sin cálculos egoístas y convenencieros? ¿Quiénes son? ¿Por qué no salen a la luz pública los líderes buenos? ¿Por qué los 'malos' acaparan luces y espacios? De que necesitamos buenos líderes y líderes buenos no hay duda; más en tiempos críticos, de desesperanza, como los que estamos viviendo. ¿Quién los llamará? ¿De dónde van a surgir? ¿Cuándo van a entrar en acción?

 

"Se ha cumplido el tiempo…", nos dice hoy Jesús. Las cosas requieren su tiempo, solemos decir, levantando la cabeza y mirando hacia el horizonte.  Jesús ha esperado algunos años; pero acepta que ya es hora de salir del silencio, del anonimato para anunciar el Reino de Dios. Cada persona tiene 'su momento'; las cosas que no se inician 'a tiempo' corren riesgos, como la vida que se adelanta o se atrasa...

 

"Y el Reino de Dios ya está cerca. Conviértanse y crean en el Evangelio”. Porque es la hora del Reino cobra sentido la llamada a personas concretas para que vivan el Reino, vayan delante y lo prediquen con palabras, gestos, obras, entregando la vida. Todo es muy sencillo en el relato evangélico. Jesús ve a personas concretas, en su actividad habitual, con sus preocupaciones, broncas y aspiraciones... y les llama. Jesús se adelanta, toma la iniciativa, elige, envía. Los llamados no son perfectos; son inquietos buscadores, con madera de líderes. La elección tiene sus consecuencias: Hay que partir, dejar, abandonar, emprender, aceptar riesgos. Jesús propone una meta bien definida pero sin contornos precisos: "Síganme y haré de ustedes pescadores de hombres". Los llamados y elegidos tendrán que salir, caminar, buscar, sembrar, cultivar…  Se lanzarán por mares conocidos y por conocer, sólo confiados en la palabra del que los ha llamado. Ha comenzado el Reino, la hora de quienes creen y se fían de Jesús, la hora de los apóstoles, de discípulos líderes.

 

El Reino de Dios necesita de líderes buenos. Tú y yo somos llamados para trabajar en las 'galileas' (periferias) del siglo XXI. El Reino de Dios va a crecer en estos turbulentos y convulsos tiempos cuando surjan líderes buenos. Puedes ser tú si te arriesgas a dejar los escondites cómodos del confort egoísta y abres tus intereses hacia los prójimos que van quedando rezagados en el camino porque los bautizados tienen miedo y han escondido sus talentos ¿Dejaremos que líderes maleados, decididamente malos, sigan tomando la plaza de la sociedad, malogrando el presente y secuestrando nuestro futuro?  "Se ha cumplido el tiempo", nos incita Jesús, este domingo.

 

Los bendigo con confiada esperanza.

 

+ Sigifredo

Obispo de /en Zacatecas

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25 de enero de 2015  ©Diócesis de Zacatecas