JUAN, EL BAUTISTA

XII Domingo del Tiempo Ordinario. Ciclo B
Natividad de San Juan Bautista

“Juan es su nombre” Lucas 1,57-66.80

A una semana del día marcado por el calendario electoral para ejercer nuestro derecho a elegir a quienes nos van a gobernar, aparece una persona que nos enseña cómo vivir ‘al 1000’ la misión encomendada en la vida. Su nombre es Juan, conocido popularmente con el apodo de Bautista. Para vivir al máximo la misión es indispensable la forja de una personalidad a prueba de todas las contrariedades y pruebas que podamos imaginar suceden en la vida. El Bautista puede ser un buen ejemplo para electores y elegidos (siempre incluyente), modelo 2018-21 y 2018-24.

Su ID (tarjeta de identidad) señala que era hijo del sacerdote Zacarías y de una mujer estéril llamada Isabel, ambos de edad avanzada. Que su nombre fue revelado por el ángel Gabriel a Zacarías: Juan es su nombre. El texto de Lucas y los demás textos bíblicos que escuchamos este día nos ofrecen los datos necesarios para saber con certeza que la mano de Dios estaba con él. Su misión: preparar el camino para la venida del Mesías y señalarlo presente en medio de su pueblo. Entre su ID y su misión cumplida hay una serie de enseñanzas que aplican al cristiano en todo tiempo. Entre otras, elijo las siguientes:!

-    Juan, al igual que otros personajes del Nuevo Testamento, está al servicio de Jesús, el Mesías. El centro de su ser y su misión es otra persona: “Detrás de mi viene uno a quien no merezco desatarle las sandalias”. ¿Es así entre nosotros?

-    Juan con todo y poseer una personalidad original, fuerte, atractiva... es humilde. Su vocación y misión miran al presente y futuro del Reino de Dios no a su propia suerte. ¿Será así entre nosotros?

-    Juan es el profeta de fuego, la voz que quema con sus anuncios y denuncias. Convence por lo que dice y cómo lo dice, lo que hace y cómo lo hace. No es un profeta oportunista que se aprovecha de las coyunturas para satisfacer sus propias necesidades a costa de los demás. ¿Puede ser así entre nosotros?!

Mucho podemos aprender de este hombre de Dios. Nuestra gente lo ha tomado como modelo de vida cristiana. Su patrocinio es ocasión de fiesta al llevar su nombre y celebrar su presencia admirable en medio de las comunidades. Quizás, el aceptar que “la mano de Dios estaba con él”, influya para sentirlo cercano como un fiel aliado en la lucha contra los males que nos afligen.

Sabemos bien que no todos se agarran de la mano de Dios. Hay gente de nuestro tiempo que se agarra de otras manos o prefieren andar sueltos. Las consecuencias están a la vista.

Aprendamos del Bautista a ser profetas creíbles en medio de las situaciones complejas que vivimos. Estar presentes y participar con responsabilidad y audacia en la mejora de las condiciones de vida es algo no negociable. Sentir la mano de Dios sobre nosotros nos compromete a buscar la verdad y vivir la caridad política ‘al 1000’.

Con mi afecto y mi bendición.

+ Sigifredo Obispo de /en Zacatecas

@signorbar
  • Facebook Social Icon
  • Twitter Social Icon
  • YouTube Social  Icon
  • Instagram Social Icon

24 de junio de 2018  ©Diócesis de Zacatecas