OLER A OVEJA / OLER A PASTOR

4o. Domingo del Tiempo de Pascua. Ciclo B

 

Hace veintiún días... Con el domingo cuarto las lecturas bíblicas comienzan otra etapa: no lo que el Viviente hace para ser confesado y reconocido como vivo y resucitado, sino lo que es. El Resucitado es plenitud, eternidad… Nosotros somos, nos movemos y estamos en el tiempo.  

 

Hoy sale a nuestro encuentro diciéndonos: “Yo soy el Buen Pastor”. Nos encuentra en asuntos personales, familiares, comunitarios, sociales, culturales… electorales. Es el contexto en el que Él –que vive y reina- se ofrece para ser nuestro guía… La forma de ejercer su pastoreo es ir delante en el amor/entrega/ofrenda de la propia vida. Nos dice que todo lo que no sea amor es engaño, tiempo perdido porque el egoísmo nunca será capaz de abonar para cultivar los valores vivificantes y vivificadores del Reino.

 

Con la garantía de que el Resucitado es el buen pastor, la Palabra del Viviente nos invita a evaluar nuestras formas de ser ovejas y pastores, pastores y ovejas. Hemos aceptado con especial sonrisa las palabras del Papa Francisco cuando nos dice que los pastores deben 'oler a oveja'. El significado de cercanía, interés y entrega de los pastores hacia las ovejas, es obvio. Se puede añadir -sin temor a desvirtuar la intención del Papa Francisco- que las 'ovejas también  deben oler a pastor'. ¿Cómo la ven? ¿Se completa el círculo del olfato? No hay duda que las ovejas huelen a su pastor cuando son conocidas, llamadas, alimentadas, acompañadas y bien guiadas por ellos.

 

El domingo del Buen Pastor siempre me ha hecho ruido. La pregunta 'de cajón' es si soy buen pastor, si cumplo con el perfil que describe el Evangelio de este domingo. Sin evadir mi corresponsabilidad, ser buen pastor también aplica a todas las personas que tienen el servicio de guía en la familia, la escuela, la comunidad, la sociedad…

 

A todos, sin distinción, nos corresponde, en algún momento de nuestra vida, ser pastores u ovejas.  Cuando nos corresponda guiar no debemos olvidar el perfil del buen pastor; cuando tengamos que ser ovejas estamos llamados a distinguir entre los verdaderos pastores y los que sólo quieren vivir a costa de las ovejas… Aplica también a las personas que aspiran y hacen campañas especiales para acceder a un servicio público.  No olvidemos que la resurrección  se vive en el tiempo, por tanto, también en los tiempos político-electorales. Veintiún días después...

 

La Iglesia nos invita este domingo - y todos los días- a orar por las vocaciones. Aunque la oración es mandato divino, de poco sirve si no va acompañada de disponibilidad generosa para ser buenos pastores y buenas ovejas en todas las etapas y circunstancias de la vida. Oremos y actuemos. Oremos y participemos. Oremos y asumamos con alegría  la misión que  se nos ha encomendado en la vida.

 

Que el Señor Resucitado, el único Buen Pastor, nos abrace con la guía de su bastón amoroso.

 

De mi parte, los bendigo con el deseo de ser buena oveja y buen pastor.

 

         + Sigifredo

   Obispo de/en Zacatecas.

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26 de mayo de 2015  ©Diócesis de Zacatecas